Caña de azúcar, producción y cultivo

Entre las plantas de gran cultivo desarrolladas en América, figura la caña de azúcar, introducida en los primeros viajes de Cristóbal Colón, y cuyo lugar de origen es la India.

La explotación de esta gramínea ha evolucionado extraordinariamente desde el punto de vista de su cultivo, y sobre todo de su industria. En algunos países como Cuba y Puerto Rico, representa la riqueza fundamental.

CLIMA.  La caña es planta de climas cálidos y húmedos, necesitando a la vez en su período de maduración temperaturas relativamente frías, que permitan la concentración de los jugos para lograr así satisfactorios rendimientos en azúcar. Las zonas definidamente tropicales son las más apropiadas para la explotación en escala económica de dicha planta.

SUELO.  La caña, por sus características condiciones fisiológicas, es planta ávida de humedad. Por lo tanto, aquellas tierras de buena retención de las aguas, profundas, negras o pardas, arcillosas, son las más apropiadas. El riego le beneficia mucho. Experiencias realizadas especialmente en Hawaii, demostraron la conveniencia del riego de la caña. Hoy, aun en lugares donde la precipitación pluvial alcanza a 1.800 milímetros, como en el norte de Puerto Rico, se emplea el riego.

La caña de azúcar,. por su gran importancia económica, es objeto de constantes estudios. Durante mucho tiempo se creyó que la semilla de •la caña de azúcar era infértil, y por esa circunstancia, su reproducción sólo era posible por vía agámica, . pero a fines del siglo XIX se descubrió que había variedades que daban semillas fértiles y que las plantas obtenidas de estas semillas eran totalmente diferentes a la planta que las había producido. Esto es debido a que una variedad determinada de caña no es una variedad pura, sino un conglomerado de variedades que han intervenido en su formación, sin ningún control del hombre. Poco tiempo pasó entre este descubrimiento y la iniciación de los es•tudios fitotécnicos de la caña de azúcar.

Numerosas estaciones experimentales, sobre todo en Hawaii, Java, Norteamérica, Cuba, Puerto Rico, Argentina, Perú y México estudian constantemente dis_ tintos aspectos del cultivo y la fabricación, y de modo especial la creación de variedades o adaptabilidad y reacción de las ya existentes. En los últimos tiempos las cañas primitivas ("cristalina" y "morada") han sido casi definitivamente sustituidas por variedades nuevas; inmunes o resistentes a la enfermedad llamada "mosaico", de mayores tonelajes y adaptadas a las peculiaridades de una determinada región.

PREPARACIÓN DEL TERRENO. 

La caña de azúcar tiene un vigoroso sistema de raíces, requiriendo por ello que la preparación del terreno se haga rompiendo profundamente, y dejando la tierra bien pulverizada.

Plantación de caña de azúcar

Se plantan trozos de tallo de unos 40 centímetros de largo, con los "ojos" o yemas perfectamente sanos. Este material de reproducción debe ser tomado de un campo sano, y de la parte superior de las plantas vigorosas. Se colocan generalmente a 2 metros  de distancia entre surcos y 0,20 metros entre plantas. Los surcos, por lo común, son de 100 metros de largo y se practican 50 surcos por hectárea.

FERTILIZACIÓN.  La caña, para dar altos rendimientos en terrenos de fertilidad media, requiere una buena fertilización. El aplicarle . previamente materia orgánica que aumente el contenido de humus en el terreno, es conveniente. En los abonos químicos la aplicación de fórmulas ha de basarse en las condiciones físicoquímicas del suelo, sin olvidar sus deficiencias en los llamados "elementos menores". La caña parece tener mayores necesidades, generalmente, en nitrógeno y potasa.

COSECHA. 

a madurez de la caña está indicada por ciertos caracteres, tales como la poca flexibilidad de las cañas, que se vuelven también algo quebradizas, lisas al tacto, relucientes y de tinte claro. Las hojas se ponen amarillentas, se rompen y se desprenden fácilmente del tallo, quedando las inferiores verdes y abriéndose en forma de abanico.
La cosecha comienza por lo general l~ meses después de la siembra. Se corta a mano con machete y también se utilizan actualmente en Norteamérica máquinas cortadoras.

El corte debe hacerse a ras del suelo. Un peón corta y otro lo sigue deshojando y despuntando a la altura de la primera hoja verde.
Al cosechar hay que cuidar de no dejar estacionada la caña más de 48 horas, porque sufre la inversión del azúcar y pierde ,más de un 10 % de su peso.

RENDIMIENTO.  De 30.000 a 40.000 kilogramos por hectárea, según terreno, variedad, condiciones climáticas, etc.

 

INDUSTRIALIZACIÓN. 

Se transportan los tallos al ingenio, en carretas o vagones de ferrocarril, donde 'le les somete a un proceso de fabricación, que se inicia moliendo la caña en trapiche combinado en suie, trabajando con presiones hidráulicas poderosas. La purificación del jugo se realiza por medio de procedimientos que se han modernizado mucho, haciéndose actualmente a base de ácidos, tales como carbónico y fosfórico para favorecer la acción de la cal, decantándose el jugo calentado, clarificándose en grandes aparatos automáticos y filtrándose luego para pasar al proceso de concentración. Ésta se realiza a través de evaporadores llamados de "múltiple efecto" a baja temperatura. La concentración por medio de estos modernos equipos, que trabajan en serie, es tan rápida, que el jugo entra en el sistema y sale del concentrado en forma de melado.

Por un movimiento continuo, el jugo concentrado entra en aparatos llama• dos cristalizadores, donde se realiza la operación que se denomina "de cristalización". Por último pasa a la centrífuga, donde se realiza la separación de los cristales de azúcar en la masa cocida. Estas centrífugas alcanzan hasta 1.800 revoluciones por minuto.

 El residuo de moler la caña se conoce con el nombre de bagazo y se utiliza como combustible.