Forrajeras, pastos como el trébol, guandú y sitao

Podríamos decir que desde las primeras épocas en que el hombre buscó su subsistencia y la de los animales que le acompañaban en su vida nómada, hasta nuestros días, los forrajes ocuparon invariablemente un lugar destacado en el desenvolvimiento económico del mundo. Se entiende por forraje todo alimento, vegetal o animal, aprovechable por los animales domésticos. La inmensa mayoría de los forrajes son gramíneas y leguminosas, y los menos pertenecen a otras familias de plantas.
 

TRÉBOLES

Existen varias especies, conocidas como trébol de carretilla, encarnado, blanco, pratense, etc., todos ellos de alto valor nutritivo y cuyo aprovechamiento para el pastoreo de ganado es recomendable. El cultivo es semejante al de la alfalfa, utilizándose criterios análogos en las explotaciones. En general, como las alfalfas, se consideran alimentos de alto tenor en proteína.

SIEMBRA y RENDIMIENTO.  Efectuada una preparación esmerada del terreno, se procederá a sembrar alrededor de 15 a 25 kilogramos por hectárea, según las distintas especies.
Un trebolar rinde entre 3 y 10 toneladas de pasto seco por año.

Sitao

Es una leguminosa conocida con los nombres de cowpea) fréjol de maíz) caupí, ete., que se aprovecha íntegramente, ya sea su follaje o sus semillas, como alimento altamente concentrado en proteínas. Es además un magnífico abono verde. Es decir, que si se incorpora la planta al suelo, restituye los elementos sustraídos por el continuo cultivo de las distintas especies.

Prefiere los climas subtropicales y tropicales. En cuanto a suelos no tiene mayores exigencias.

SIEMBRA

Preparada la tierra en forma usual, se efectúa la siembra en primavera, utilizándose alrededor de 40 kilogramos de semilla por hectárea. Se emplean sembradoras adaptadas especial. mente, de tal manera que echen el grano espaciado entre líneas a 80 centímetros. Las plantas van separadas por una distancia de 30 centímetros más o menos.
COSECHA.  La cosecha se efectúa con guadañadoras, ya sea con fines de emparvar, ya para aprovechar los granos, y la labor se realíza en el momento en que las vainas que guardan los granos de este poroto comienzan a amarillear. Si se desea separar los granos, se utilizan trilla_ doras modificadas especialmente para tal fin.
El pastoreo directo es una forma de aprovechamiento menos racional.
RENDIMIENTO.  El rendimiento oscila alrededor de 20 quintales por hectárea de semilla. En pasto se obtiene entre 10 y 15 toneladas de heno, según variedades. y zonas.

KUDZÚ

Ha llamado mucho la atención en los últimos tiempos, por ser magnífico pasto y adaptarse a climas calientes y medios, así como a una gran diversidad de terrenos. Crece bien bajo condiciones húmedas. Procede del Japón. Se propaga por semilla, haciéndose semillero, y por nudos o coronas tomadas de plantaciones de kudzú. Se trata de un cultivo de verano, cuya siembra deberá efectuarse en primavera.

En vez de arar todo el terreno, se rompen sólo franjas de 1 metro de ancho, distantes unas de otras 2 metros. Las plantas se colocan en el centro de dichas franjas separadas a 2 metros.Durante un año se efectúan labores de limpieza, cubriendo luego el kudzú la superficie de la tierra. Se efectúan varios cortes en el año.

FRIJOL DE TERCIOPELO

Conocido como abono verde, es también de gran interés como forrajero. Es planta anual, pero si se corta y no se la deja producir semilla su vida se extiende hasta 2 años. Se adapta a los climas calientes y templados, y se da en alturas hasta de más de 1.200 metros. Su riqueza en carbohidratos y proteínas lo hacen muy recomendable para las explotaciones lecheras. Se combina en siembra de maíz para el pastoreo de cerdos.

GUANDÚ

Planta muy útil como forraje verde, sus granos son ricos en proteína. Tiene forma de arbusto. Crece en climas calientes y medios y en alturas diversas, desde el nivel del mar hasta 1.800 metros. Prefiere tierras neutras o alcalinas, mas bien secas.

Para forraje verde o ensilar, se siembra a distancias de un metro, en cuadros. Para pastoreo debe darse medio metro entre planta y planta, e igual distancia entre surco y surco. Debe cortarse sólo la mitad de su follaje, estando tierno. La operación se realiza a machete.