El trigo, cultivos, cosecha y toda la información para una buena siembra de trigo

En términos amplios una planta de trigo está constituida por un sistema radicular en cabellera, tallos cuyo número oscila entre 5 y 12, según variedades y condiciones de crecimiento, los cuales presentan en sus extremos las espigas que guardan los granos del cereal.

DURACIÓN DE LOS PERÍODOS VEGETATIVOS. 

El trigo vegeta en invierno, terminando su ciclo en verano. Esto en lo que se refiere a la mayoría de las variedades, pero existen algunas que no exigen las bajas temperaturas del invierno para cumplir su evolución, es decir, que pueden ser sembradas en primavera.
Las primeras se denominan trigo de invierno y las segundas de primavera.

APROVECHAMIENTO DEL TRIGO COMO FORRAJE. 

s común en ciertos lugares la utilización de los trigos de invierno para pastoreo, o para una doble finalidad, aprovechándolo durante el invierno como alimento del ganado, y retirando los animales al comenzar la primavera, para que se recuperen las sufridas plantas y alcancen así a dar grano, que se cosechará posteriormente.

 

Cultivo del trigo

 Como todo vegetal, tiene sus exigencias de clima y suelo. En otras palabras, requiere un óptimo medio para cumplir su desarrollo.
En términos generales el trigo es planta de climas templados y fríos, produciéndose en muy diversos ambientes. En las mesetas de la América Central, donde las temperaturas se mantienen ligeramente bajas, puede cultivarse también este cereal.

Los terrenos arcillosos y de margas son los mejores, y preferiblemente los arcillosos con un buen contenido de cal. Cuando las tierras para trigo tienen un bajo contenido de materia orgánica, es buena práctica cultivarlas antes con plantas que sirven de abonos verdes, tales como las denominadas genéricamente leguminosas.

PREPARACIÓN DE LA TIERRA. 

onviene arar la tierra con la finalidad de enterrar el rastrojo, o sea los tallos secos de las plantas que ocuparon el terreno el año anterior, como así también las malezas, tan abundantes como perjudiciales en todo cultivo.

Desmenuzada la tierra en parte, necesita para completar su preparación el paso de las gradas o rastras. Éstas, las modernas, constan de discos unidos por un eje común que al girar los pone en movimiento, triturando así los terrones. Existen rastras que poseen dientes fijos a barrotes de hierro y que cumplen la misma misión que el modelo descrito.

Hecha esta primera labor, podrá la tierra almacenar humedad, la materia orgánica entrará en descomposición y el sue• lo, que es un medio vivo, comenzará su proceso complejo de cambios y reacciones de la más variada naturaleza. Actuarán los microorganismos, activando la vida del suelo, y así lentamente llegamos al período en que la tierra está en condiciones de recibir la semilla.
Es en este momento cuando debemos finalizar la preparación del suelo repitiendo la operación anterior. Es decir, se vuelve a arar y a pasar gradas o rastras.

ABONOS. 

n los momentos en que se prepara la tierra, se procede, en algunas zonas en que la agricultura es semiintensiva, a la práctica del abonado con la finalidad de restituir al suelo elementos nutritivos.

En materia de fertilizantes, el trigo responde bien al nitrógeno. También el fósforo es elemento de mucha importancia. En los suelos de fertilidad media ge
neralmente se recomienda la aplicación de fertilizantes de la fórmula 4124, o sea 4 % de nitrógeno, 12 % de ácido fosfórico y 4 % de potasa. El estiércol, las escorias y lós fosfatos son muy usados en el abonado de los terrenos destinados al cultivo del trigo. Conviene destacar que en los lugares donde el trigo tiene verdadera importancia económica no se practica el abonado.

SIEMBRA DEL TRIGO

La máquina sembradora de trigo sustituyó al viejo e imperfecto siso tema de sembrar a volea. Es decir, el agricultor ya no arroja la semilla sin control, sino que, por el contrario, gobierna su distribución aprovechando la semilla al máximo.

En el momento de la siembra el agricultor debe escoger su simiente. Hay una gran cantidad de variedades, de características muy diversas. El agricultor ha de tener mucho cuidado al seleccionar la variedad, y la mejor práctica aconsejable es informarse por los mejores agricultores de su zona o en una estación experimental acerca de la variedad más conveniente. En casi todas las regiones importantes como productoras de trigo funcionan estaciones experimentales especializadas que realizan trabajos de aclimatación y de obtención de nuevas variedades, facilitando al productor las informaciones necesarias y a veces pequeñas cantidades de semillas de nuevas variedades a grandes cantidades si se trata de semilla ya probada como buena.
La precisión de la época de siembra depende de la zona y la variedad que se elija, pero en términos generales podemos decir que se realiza en otoño, durante el invierno y en primavera.

CANTIDAD DE SEMILLA por HECTÁREA.

s sumamente variable, dependiendo la cantidad de la calidad del suelo, sistema de siembra, preparación de la tierra, época de siembra, calidad de la semilla, variedad que se utiliza, etc., pero pode. mas dar como cifras extremas 40 a 100 kilogramos por hectárea. La máquina sembradora de trigo, que es un cajón prismático en cuyo interior existen aberturas distanciadas a 20 o 25 centímetros, realiza la tarea de siembra. Al ponerse en movimiento la máquina los granos del cereal son guiados a través de estas aberturas hasta el suelo, quedando sepultados a 1 ó 2 centímetros de profundidad.

Cosecha - recolección del grano de trigo

Después de seis meses, en que la planta pasó por los períodos conocidos y por los peligros que significan los pedriscos, la sequía, el exceso de lluvias, las enfermedades y las. numerosas plagas del campo, llega la época de la recolección.

La vieja hoz, relegada hoy a las pequeñas fincas, donde la mano de obra está a cargo de sus dueños, ha cedido pasa a las máquinas modernas, de mecanismo complicado. Una de ellas es la espigadora, cuya parte principal consta de una barra cortante, con movimiento horizontal de poca amplitud, pero vigoroso. La longitud de esa barra varía mucho; más comúnmente es de cuatro metros. Para su arrastre se puede utilizar un tractor, a simplemente un tiro de caballerías. Cuando la espigadora entra en acción, en los grandes cultivos, una jaula chata recoge junto a ella el trigo cortado, que se deposita luego en el lugar donde se formará la parva. Las parvas se hacen para evitar pérdidas y otros riesgos que correrían los granos ya recogidos. En la parva termina el grano su maduración en unos diez o quince días. Una vez maduro el grano, se procede a la trilla, operación en la cual queda separado el grana de la espiga.

La espigad ora también ha sido superada. Recientemente han tomado difusión unos tipos de máquinas llamadas autocosechadoras o cosechadoras automotrices. Estas máquinas presentan la enorme ventaja de efectuar la recolección y la trilla en forma simultánea. Para comprender la perfección de la labor diremos que el trigo sale de .estas máquinas embolsado. Se emplean en el gran cultivo, en el momento en que los granos han llegado a la madurez comercial.
Un inconveniente serio de las cosechadoras es la pérdida de granos, pues al estar sumamente maduros, la susceptibilidad al desgrane espontáneo aumenta.

TRILLA.

 La trilla es la tarea final y se hace por separado con máquinas especiales cuando se usan espigadoras. El mecanismo principal se reduce a una pieza cóncava con dientes de varios centímetros, entre los cuales se deslizan a gran velocidad otros, insertos en un cilindro rotativo.
Las espigas que pasan entre las piezas señaladas, dejan los granos de trigo en libertad y las cubiertas, tallos y, en una palabra todo lo que sea cereal, es despedido hacia el exterior. Un juego de zarandas efectúa la limpieza de los granos, los cuales son luego embolsados.

RENDIMIENTO

Existen en el mundo innúmeras variedades de trigo. Lógicamente los rendimientos fluctúan, según las variedades, la zona, las condiciones climáticas del año y muchos otros factores determinantes de que los rendimientos oscilen entre 600 y 4.000 kilogramos por hectárea.