El caballo: técnicas para montar

En este apartado veremos algo de técnicas para montar, desde lo más básico hasta la competición. Porque amamos a los caballos y deseamos ampliar las técnicas que hacen posible que las tradiciones equinas sigan vivas, en todo su esplendor. Agradecemos a nuestros lectores que coloboran enviando sus recomendaciones aquí.

El caballo es un ser muy especial, que da vida al campo y a su gente, y que merece nuestro respeto y atención. Que se hable bien de él, que no se diga por ejemplo que un caballo tiene "patas" o "fauces" y esas cosas que lo equiparan con otros animales del campo como las vacas. Estamos ante una deidad para casi todas las religiones del mundo.

 

 

El cepillado del caballo

 

No cometa el error de creer que la limpieza del caballo es un mero requisito de higiene. En realidad constituye un primer contacto, semejante al que los caballos amigos experimentan mutuamente en la dehesa. Cepille especialmente el lomo y la parte por donde pasa la cincha para eliminar de los pelos los elementos abrasivos que pudieran lastimarle con el roce de los arneses. El error más clásico consiste en olvidar cepillarle la cabeza. Puede pasarle el cepillo sobre los ojos, aunque siempre en sentido descendente, para no molestar los párpados. ¿No ha observado que el caballo incluso experimenta cierto placer cuando usted le cepilla la cabeza?
 

ENSILLAR

He aquí los errores más corrientes que usted debe evitar al ensillar:

Cuando transporte la silla, no debe colgar la cincha. Es necesario plegaria sobre el asiento: así, por una parte, no arrastrará por tierra, y por otra no golpeará contra las patas del caballo en el momento en que la coloque sobre su lomo.

 Se debe colocar siempre una manta de silla independientemente de la propia silla, para que seque sin humedecer el cuero. No obstante, si coloca al mismo tiempo la silla y la manta sobre el caballo, ¡cuidado con los pliegues! Uno solo puede herir al caballo y dejarlo inactivo durante varios días. Pase la mano por debajo de la manta y extiéndala, verificando que su costura central se corresponda con el eje del lomo del caballo.
 Si no ha tenido la precaución de levantar los estribos, corre el riesgo de aprisionar uno de ellos debajo de la silla al colocarla sobre el caballo.

 Después de haber colocado la silla en su lugar, verifique también que no haya doblado un faldón. Es el error más corriente. Al montar con un faldón doblado, se corre el riesgo de herir al caballo. Además, el pliegue deteriora definitivamente el cuero.

 ¿Ha comprobado igualmente que la silla esté en su lugar justo antes de apretar la cincha? Cuando la cincha cuelga, ésta se coloca enfrente del paso de cincha.  No olvide colocar la manta de tal forma que evite cualquier roce a nivel de la cruz.

 Sólo le resta cinchar, pero ¡cuidado!: el lugar correcto para la cincha está situado a un palmo detrás de las extremidades anteriores. Más cerca, las heriría.

 No cinche demasiado fuerte en un primer momento, ya volverá a cinchar antes de montar.
 No espere a estar en la silla para regular los estribos, pues necesitará tenerlos regulados previamente si monta un caballo fogoso.
 Para asegurarse de que no ha cometido error alguno, verifique por el costado derecho que todo esté correcto.

 

ERRORES QUE NO SE DEBEN COMETER AL MONTAR SOBRE LA SILLA

Al montar sobre la silla es necesario evitar diversos errores:  No deje que el caballo adquiera la costumbre de moverse en el momento en que usted monta.  No le tire de la boca al elevarse sobre el estribo.  No se deje caer pesadamente al sentarse en la silla, pues eso le hace daño en el lomo.

 Una vez esté sobre la silla, es necesario estar a punto para dominar al caballo, en caso de que éste intente desembarazarse de usted. He aquí cómo evitar estos riesgos: Agarre un puñado de crines con las riendas ajustadas antes de poner el pie en el estribo, para que el caballo no avance. Al levantarse sobre el estribo, procure no tirar de las riendas. Si el caballo eleva bruscamente su cabeza, puede estar seguro de que usted le ha estirado dolorosamente del bocado. Sobre todo no le roce la grupa al pasar la pierna por encima: ¡los caballos jóvenes no lo soportan! A continuación, siéntese suavemente y calce inmediatamente el estribo derecho, para mantener el equilibrio en caso de que el caballo tenga reacciones bruscas.

 

NO TROTE POR LA DIAGONAL INCORRECTA

 

En un picadero, es conveniente observar ciertas reglas, pues todas tienen siempre un fundamento lógico. Al trote ligero, usted debe trotar por la diagonal correcta. Cuando esté en «pista a mano izquierda», el hecho de trotar a la derecha incita al caballo a mantener la pista, inclinándole ligeramente hacia el borde del cercado. Así, usted trota por la diagonal derecha cuando gira a la izquierda ya la inversa. Pero, atención, para encadenar un galope por el buen pie a partir del trote largo, es necesario cambiar de diagonal: Si tiene pista a mano izquierda, trote a la izquierda para obtener un galope a la izquierda.
 

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