Competencias de equitación

Salude al jurado

Es frecuente que un jinete joven, embargado por la emoción, en el terreno de concurso olvide sus buenos modales al oír su nombre. Después de haber presentado al jurado la tarjeta donde figura su nombre, el de su montura y el de su club, es conveniente saludar a los eminentes miembros del jurado: los hombres saludan levantando su gorra y las mujeres extienden el brazo derecho hacia el suelo bajando graciosamente la cabeza. Incluso si, en este instante preciso, su única preocupación consiste en pasar al otro lado de las barras sin derribarlas, no cometa el error de olvidar este saludo ritual. ¡Cada deporte tiene sus tradiciones!

NO ATRAVIESE LA LíNEA DE SALIDA ANTES DE QUE SUENE LA SEÑAL

Cuando esté preparado para salir, ajuste bien la gorra en su cabeza; pero, sobre todo, no se precipite. Estar preparado no significa que se haya dado ya la salida oficial. El reglamento prevé, en efecto, que cualquier franqueo de la línea de salida antes de que suene el reloj o la señal, implica la eliminación. Mientras espera, ponga a su caballo sobre un círculo, pero pensando en el sentido del giro. Piense ya en el giro que sigue al primer obstáculo y ponga a su montura al galope sobre este pie. Cuando oiga la señal, aún le quedará un minuto para franquear la línea de salida. Compenétrese con su montura y tómese todo el tiempo preciso, ¡pues un minuto es mucho tiempo!

NO RETROCEDA DELANTE DE UN OBSTÁCULO

Hay un punto del reglamento que conviene conocer. Le penalizarán si retrocede delante de un obstáculo, lo cual es inevitable en caso de rehúse. También debe saber que después de un rehúse está prohibido dejar que el caballo aborde de mala gana el obstáculo. Por el contrario, si su montura se para y salta sin retroceder, usted no puede ser objeto de penalización. Para que haya falta, es necesario que hayan reculada dos patas como mínimo. Usted ha de ser suficientemente persuasivo para evitar el rechazo del caballo. Atención: al tercer rehúse usted queda eliminado, pero nada le impide saltar todavía un obstáculo de su elección antes de irse. Esto vuelve a dar confianza a su montura. Evidentemente, ¡este último obstáculo, aunque se franquee bien, no cuenta!

NO LO «DEJE EN PUNTO MUERTO» DELANTE DEL OBSTÁCULO

La mayoría de los caballos cometen una falta, porque su jinete les «precede» delante del obstáculo aflojando la tensión de las riendas: esto deja al caballo «en punto muerto» y le incita a cometer una falta. Efectivamente, en las últimas zancadas el caballo tiene necesidad de sentirse sujeto.

NO LE DEJE DIRIGIRSE AL «PADDOCK» SIN REACCIONAR

El «paddock», tal como es sabido, es el lugar donde los caballos se calientan sobre barras de ensayo, antes de efectuar su recorrido de saltos. Algunos caballos, durante su recorrido, tienen la idea fija de «evadirse» del terreno para regresar al «paddock». Aprovechan el primer descuido del jinete para largarse. Se trata de una tendencia grave y difícil de corregir. Un truco consiste en penetrar en el terreno por un pasaje situado en el extremo opuesto del «paddock» y diferente de la salida.

 
DELANTE DEL OBSTÁCULO NO AFLOJE EL IMPULSO

No olvide nunca que, en estado natural, el caballo rodea los obstáculos para evitar saltarlos. Incluso los caballos que saltan obstáculos permanecen prudentemente encerrados en las dehesas, cuyas cercas podrían saltar fácilmente. Es necesario comprender que, incluso bajo la silla, el caballo tratará de eludir el obstáculo escapándose por un costado. Por tanto, al jinete le corresponde encuadrarlo suficientemente con las riendas, al mismo tiempo que le comunica, con la presión de las piernas, el deseo de franquear el obstáculo. Un jinete con miedo y con falta de convicción transmite sus vacilaciones al caballo, el cual consecuentemente rehusará. Un instructor me dijo una vez: «Lanza tu corazón por encima del obstáculo y corre detrás para atraparlo.» En efecto, el caballo tiene necesidad de toda la persuasión de su jinete para realizar con éxito una acción que no le es natural. Las piernas del jinete, y eventualmente la fusta, mantienen el impulso hasta el franqueo del obstáculo.

 
NO ABORDE UN OBSTÁCULO AL SESGO

Siempre es delicado abordar un obstáculo al sesgo, ¡ya que ello incita al caballo a escaparse! Además, el obstáculo saltado oblicuamente es más ancho que de frente, lo cual complica el franqueo. Durante el reconocimiento, cuando estudie su trazado, prevea abordar los obstáculos de frente y por el centro. Es la mejor manera de no cometer errores que impliquen penalizaciones. Sin mbargo, hacia el final del recorrido, cuando el tiempo cuenta y egún la confianza que conceda a su caballo, algunas veces anará unas fracciones de segundo abordando un obstáculo de
modo oblicuo. ¡Se impone un justo compromiso!

 

EN EL OBSTÁCULO NO PERMANEZCA SENTADO DURANTE EL SALTO

Para saltar y elevar sus cuartos posteriores, el caballo debe dar un vigoroso golpe de riñones. Por consiguiente, necesita la máxima libertad posible en su espalda. Así pues, el jinete no debe estorbarle con su propio peso. Contrariamente al estilo antiguo, que consistía en saltar con el torso recto permaneciendo sentado, actualmente los jinetes saltan en suspensión. Del jinete que permanece hacia atrás se dice que «toma un taxi». En la recepción del obstáculo, normalmente la silla acoge las nalgas del jinete. Hay que señalar que la posición actual en suspensión se debe al profesor de equitación italiano Caprilli quien, hacia el año 1800, revolucionó la forma de montar en el salto de obstáculos. (Extraído del libro Le saviezvous?, de Claude Lux.)

 

NO TIRE DE LAS RIENDAS DURANTE EL SALTO

Es frecuente que un jinete principiante, aferrado a sus riendas, tire del bocado de freno de su montura durante el salto. Eso estorba considerablemente el movimiento del cuello del caballo, que sirve de balancín. Bajo la acción del dolor, el caballo levanta su cabeza y hunde su espalda, lo cual es contrario a su orientación natural durante el salto. Se dice entonces que el jinete «ha dado una torta a su caballo». En el momento de la recepción, el animal necesita extender su cuello para recuperar su equilibrio. No cometa el error de sujetar muy cortas las riendas, pues entonces su montura sufriría un doloroso golpe en la boca.

 
NO SALTE SIN MIRAR AL OBSTÁCULO SIGUIENTE

n un recorrido de obstáculos es determinante la manera de llbordarlos. Desde la fase de planear, mire el obstáculo siguiente para trazar su itinerario. Al girar su mirada hacia este obstáculo, usted gira también sus hombros y toda la parte alta del cuerpo. Se
,. trata de una indicación que el caballo nota y que le prepara ya a dirigirse hacia el obstáculo siguiente. Estas reglas son las que nducen al triunfo.
 

NO DEJE QUE LE ARREBATE EL CONTROL

Son numerosos los caballos que intentan arrebatar el control a su jinete bruscamente durante el recorrido. Generalmente, en la breve vacilación que sigue a la recepción, el caballo trata de arrebatar el control de su velocidad. Jean d'Orgeix ha señalado, en las numerosas obras que ha escrito sobre la monta en pruebas de obstáculos, que la mayoría de jinetes efectúan una severa semiparada, unas zancadas antes del obstáculo, para reequilibrar al caballo y recuperar autoridad sobre el mismo. Fíjese en que ciertos jinetes internacionales efectúan, con el mismo objetivo, algunos retrocesos antes de empezar su vuelta. El caballo es un animal de huida, que utiliza su velocidad para intentar escapar a todo lo que no le conviene. ¡El salto de obstáculos, por ejemplo!

NO GRITE NUNCA EN UN TERRENO DE CONCURSO

En algunos concursos de entrenamiento, sucede con demasiada frecuencia que ciertos jinetes profieren lamentables gritos, con la falsa esperanza de hacerse obedecer por su montura. A caballo se impone un mínimo de circunspección y de autocontrol. Esto también forma parte de la educación del jinete.