Nutrición de los vegetales

SI BIEN es cierto que no podemos llegar a definir de modo satisfactorio lo que entendemos por vida, no es menos' cierto que estamos perfectamente segu. ros de que en los seres vivos tienen lugar fenómenos químicos característicos, cuya producción es condición indispensable para la existencia de la vida. De ahí la gran importancia del estudio de dichos fenómenos, y de las sustancias que intervienen en ellos, que son en su casi totalidad compuestos orgánicos del carbono. El mismo nombre de "orgánicos" que reciben esos compuestos deriva del hecho citado. En una época se creía, de  acuerdo con una hipótesis del gran químico Berzelius, que las transformaciones químicas que tenían lugar en los seres vivos eran fundamentalmente distintas de las que se producían en ausencia de la vida, llegando esa diferencia a hacer imposible la obtención "artificial" de los compuestos y de las reacciones que se producían en los seres vivos.

Se creía que para la obtención de esos compuestos y para la producción de esos fenómenos, era indispensable una cierta "fuerza vital" que sólo se hallaba en los seres vivos. Más tarde se encontró que la su posición de Berzelius era falsa, pues entre los fenómenos químicos de los seres vivos y los del mundo inanimado no había ninguna diferencia fundamental, a no ser que a la gran complejidad de aquéllos frente a la mayor simplicidad de éstos se le adjudique tal carácter. Nos proponemos tratar en este apartado algunos de los procesos químicos y estudiar las sustancias de mayor interés general desde el punto de vista biológico, en especial de la Biología humana.

 

LA NUTRICION Y LA QUIMICA VEGETAL

Todo el mundo conoce la importancia de los vegetales en la alimentación humana: nos alimentamos directamente de vegetales o de partes de ellos, y de animales o partes de ellos, que a su vez se han alimentado de vegetales. Todo ser vivo se nutre. Esto significa que incorpora a su organismo ciertas sustancias que sufren, después de incorporadas, diversas transformaciones químicas, las cuales o se adaptan de modo tal que pasan a formar parte de los propios tejidos vivientes, o bien se eliminan. De un modo general, se llama alimento a toda sustancia o material que un organismo vivo recibe del exterior y que contribuye a mantener su vida. Así, son  alimentos para el hombre el pan, el agua y el aire. Los vegetales tienen sus alimentos propios, que en el caso importante de las plantás verdes son muy reducidos, en cuanto a su número: el dióxido de carbono, el oxígeno, el agua y las sales minerales. Los dos primeros son tomados del aire, por las partes verdes, mientras que los restantes son absorbidos del suelo por las raíces.

LA ASIMILACION CLOROFILIANA

El pigmento verde de los vegetales desempeña un papel importantísimo en la alimentación de los mismos. En efecto, en el aire existe CO2, según sabemos. Este CO2 proviene de la respiración de vegetales y animales, de fermentaciones y combustiones. Pues bien, este gas, en presencia de la clorofila (pigmento verde) y por acción de la luz solar, experimenta una descomposición en e y O2, El gas O2 vuelve a la atmósfera, con lo cual ésta se hace más apta para ser respirada y para servir como comburente en las combustiones. El e se combina con H20, por acción de sustancias presentesen los vegetales y mediante un proceso cuyos pasos no se conocen perfectamente aún, dando los llamados !ti• dratos de carbono: azúcares, almidón y celulosa, sustancias todas de importancia industrial y alimenticia. A partir de estos hidratos de carbono, que son alimentos de reserva o materiales de sostén de los vegetales, se producen también otras sustancias que desempeñan papeles importantes en la economía vegetal: pectinas, ligninas, etc.
La asimilación . clorofiliana) proceso de sentido inverso, en cuanto a los productos extremos, a la respiración, hace posible que la atmósfera se mantenga respirable.   

 
EL SUELO. LOS ABONOS

El suelo desempeña un papel importante en la nutrición de los vegetales. En efecto, según dijimos, de él obtienen el agua y las sales minerales, siendo absorbidos estos alimentos por las raíces. El agua es aportada al suelo por las lluvias o el riego. En cuanto a las sales minerales absorbidas, principalmente en soluciones en agua, preexisten en los suelos en cuya composición intervienen. Pero, como es de suponer, el cultivo de un suelo, cosecha tras cosecha, hace que las sustancias minerales que primitivamente se encontraban en él vayan desapareciendo, pues son absorbidas por distintas plantas que han crecido en ese suelo.

Llega así un momento en que es necesario reintegrar al suelo agotado las sustancias de que lo han privado los vegetales cultivados. ¿Qué sustancias son ésas? Mediante estudios sistemáticos y consideración de las viejas prácticas del abono de suelos, los químicos han llegado a determinar que los elementos más necesarios para la vida de los vegetales, y que éstos absorben del suelo, son: N, P, K, Ca, Na, y pequeñas cantidades de otros. Estos elementos deben encontrarse en el suelo en combinaciones inorgánicas solubles.

Las más comunes son: N03NH4, N03K, (PO!H2hCa, (N03hCa, PO!Na3 y otras semejantes. Por este motivo se abonan los suelos con esas sustancias, o con otras, tales como la cianamida cálcica. Cuando se usan abonos orgánicos, como estiércol, sangre, y otros desechos, los vegetales sólo utilizan la parte mineral, soluble, que queda de esos abonos, una vez que se han descompuesto totalmente las sustancias orgánicas.

rizador a compresor de aire mecánico, y, finalmente, proyectando una verdadera "lluvia" del remedio desde un tanque llevado por un aeroplano.
En el caso de árboles frutales, para evitar tratamientos distintos (uno para cada clase de plaga) se recurre al método de colocar "carpas" que encierran al árbol y dejar luego evaporar debajo de la carpa, cerrada durante una noche, una porción de ácido cianhídrico, CNH. Esta sustancia, extremadamente tóxica, y que debe manejarse con grandes precauciones, destruye todas las plagas.
 

CURA DE VEGETALES

Los vegetales tienen también sus enfermedades y sus plagas, y para obtener rendimientos en los cultivos de muchas plantas es absolutamente indispensable aplicar remedios. Esto adquiere importancia en países y regiones agrícolas, frutícoIas y en las que se practica el cultivo de las flores en gran escala.

Estas "curas" deben practicarse en épocas apropiadas y con los remedios que específicamente destruyen los parásitos o gérmenes que atacan a los vegetales. Como tales tenemos: el "caldo bordelés" ("remedio" clásico para la vid, constituído por una solución acuosa de S04CU con lechada de cal), la nicotina, el sulfuro de calcio, los arseniatos de plomo y calcio, etc. Se aplican en general por "pulverización" de los vegetales atacados con líquidos que contienen las sustancias indicadas. La pulverización suele hacerse con aparatos de diversa eficacia: pulverizador a mano, pulvefinalmente, proyectando una verdadera "lluvia" del remedio desde un tanque llevado por un aeroplano.

En el caso de árboles frutales, para evitar tratamientos distintos (uno para cada clase de plaga) se recurre al método de colocar "carpas" que encierran al árbol y dejar luego evaporar debajo de la carpa, cerrada durante una noche, una porción de ácido cianhídrico, CNH. Esta sustancia, extremadamente tóxica, y que debe manejarse con grandes precauciones, destruye todas las plagas.