Cultivo de fresas

Es la fresa fruta exquisita de amplio mercado y cuyo cultivo requiere especiales cuidados.

CLIMA y SUELO. 

Se produce en distintas regiones, prefiriendo aquellas en que el frío no es muy rudo. En las zonas subtropicales se cultiva también comercialmente, pero es necesario al hacer cada plantación llevar de otras regiones del Norte el material de reproducción, es decir, los hijos o vástagos.
La fresa requiere terrenos altos, ligeros, fértiles, ricos en materia orgánica. Los arcillaarenosos y a veces los arena• sos propiamente dichos son los más apropiados. En general, deben ser de muy fá. cil drenaje, porque la fresa no soporta los encharcamientos y excesos de humedad, y además es susceptible a varias enfermedades fungosas que se propagan con facilidad en un medio húmedo.

 

Plantaciones de fresas

Ha de hacerse la preparación del terreno de modo que quede bien pulverizado. Se preparan canteros mezclando la tierra preferiblemente con abono de establo bien podrido o con otro abono orgánico en su defecto.  Se plantan los hijos o vástagos a unos 40 centímetros de distancia más o menos. La plantación necesita riegos frecuentes, recomendándose la lluvia artificial o aspersión o el riego con mangueras de fina distribución del agua.
 

LABORES CULTURALES. 

El principal cuidado de la fresa es mantener los canteros libres de malas hierbas. Hay muchas variedades de fresas, y el cosechero debe tratar de plantar la que resulta más apropiada para su región, desde el punto de vista agrícola y del mercado consumidor.
 

COSECHA.

  La recolección debe hacerse cuidadosamente para que la planta no se estropee y continúe fructificando, realizándose la operación a pleno sol, a fin de que las manos humedecidas no propaguen ciertas enfermedades, especialmente de carácter fungoso.

Si la plantación se ha conducido desde el comienzo con todo cuidado, realizándose los trabajos culturales necesarios y las cosechas en perfectas condiciones, puede durar 4 años, y su rendimiento oscila de 6.000 a 10.000 kilos por hectárea. La fruta de la fresa se consume fresca; en confituras y pastelería es concentrada y conservada en muy variadas formas.