Chirimoya y guanábana: las frutas tropicales anonáceas

Existe, especialmente en América Central, un grupo interesante de frutas de la familia de las anonáceas, casi todas de exquisito sabor y aroma, siendo las principales:

El ANÓN (Anona squamosa, Lin.), de fruto abultadamente cónico, color verde claro y a veces pardo claro en su estado de maduración; protuberancias regulares, cuadriculadas, que forman la cáscara. Debajo de ésta una pulpa suave, jugosa, fragante, de sabor dulce, exquisita, envolviendo las semillas que están en cantidad relativamente grande.

 

Cultivo de la guanábana

La GUANÁBANA (Anona muricata, Lin.). Es de fruto alargado, ligeramente grueso, de cáscara lisa en el fondo, pero mostrando a cortos intervalos escamas de aspecto espinoso, aunque suaves al tacto, las cuales se desprenden con facilidad cuando la fruta madura. El fruto, que a veces alcanza de 1,500 a 2,300 kilogramos de peso, tiene una pulpa de aspecto algodonoso, muy perfumada, de mucha dulzura.

La guanábana gusta también de terrenos calcáreos, pero crece bastante bien en los arcillosos, más o menos ácidos. La planta es más corpulenta que la del anón, y sus hojas, oblongas y de color verde oscuro forman un follaje coposo y de atractivo aspecto. Sus jugos son muy consumidos en países ecuatoriales.

 

Cultivo de la chirimoya

La CHIRIMOYA (Anona cherimolia). Es fruta del aspecto del anón, pero de mayor desarrollo• y de protuberancias más grandes y de mayor relieve. Su pulpa, que también envuelve las semillas, aunque en menor número que el anón, es fina, dulce, aromática y de muy agradable sabor.
El ANÓNMANTECA, llamado también en Cuba chirimoya (Anona reticulata), es de fruta casi redonda, de cáscara verde oscura y castaño claro cuando madura, con anchas cuadrículas poco pronunciadas. Su masa o pulpa se parece a la del anón, pero es menos homogénea, de apariencia algo granulosa, y, en general, menos delicada.

En general las plantas frutales anonáceas crecen en climas tropicales. La verdadera chirimoya (Anona cherimolia) requiere, sin embargo, alturas importantes, habiéndosela visto en regiones de 1.500 a 2.000 metros en Guatemala y zona limítrofe de México.

El anón gusta de terrenos calcáreos, pedregosos. En general los de subsuelo rocoso de carbonato de calcio, con reacción al calina, son buenos para el árbol del anón, que es planta no poco corpulenta, de ramas espaciadas.

El anónmanteca crece en casi todos los terrenos, prefiriendo los arcillaarenosos de subsuelo calcáreo. El árbol es de copa relativamente ancha, pero de ramas espaciadas y algo desnudas

 
 

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