Zapote: la fruta, su botánica y su cultivo

Su nombre vulgar es objeto de cierta confusión, por llamársele "zapote" en ciertas regiones de Cuba y en México. Sus nombres técnicos son: Lucuma mamo mosa (A.D.C.), Calocarpum mammosum (Pierre) y Achras sapota (Lin.).

CARACTERES BOTÁNICOS. 

La planta es un árbol, generalmente grande, de amplia copa y bello aspecto, de follaje denso. Es de las zonas costeras de Centro América; su fruta, a veces hasta de 1,500 kilos, es generalmente alargada y curvada de la base al ápice; bajo una corteza pardusca fácilmente desprendible en la maduración, encierra una pulpa roja, suave, pastosa, de muy grato sabor y alto valor alimenticio, siendo de muy poca acidez. Se considera, por las descripciones de Hernán Cortés, que esta fruta hizo posible la vida al bravo conquistador y a sus hombres durante la penosa travesía que en 1526 hicieron desde México al Golfo de Honduras. En Cuba, el mamey colorado se ha multiplicado notablemente, siendo una fruta popular y muy apreciada.

CLIMA y SUELO. 

El árbol permite una amplia distribución geográfica, pues acepta temperaturas hasta de 30 grados y las más calurosas temperaturas tropicales.
Se desarrolla en muy distintas clases de terreno, con tal de que sean profundos y contengan suficiente materia orgánica. Suelos pedregosos o que descansen en mantos rocosos con poca capa vegetal, no son buenos para el mamey colorado, que alcanza en ellos limitada longevidad y sus frutos son de calidad inferior.

 

PROPAGACIÓN. 

Se propaga por semilla, sin degenerar notablemente las características de la planta de origen. Por ello se buscará, lógicamente, la semilla de frutos buenos por su sabor, tamaño, etc. Puede, también, propagarse por injerto, pero en la práctica, éste no ofrece mayores ventajas y además falla en una gran proporción.

Se ponen las posturas en vivero, atendiéndolos como los de otros frutales: citrus, mangos, aguacates, etc., hasta que, después de alcanzar medio metro o más, se plantan definitivamente.